Declaración sobre el legado del racismo en los países que amamos

A raíz del brutal asesinato de George Floyd a manos de la policía de Minneápolis, compartimos el dolor por su muerte, pero también la rabia de las personas afroamericanas y las personas de color en Estados Unidos y en el mundo.

El clamor resultante es un llamado a la acción que resonará durante los años por venir.

 El asesinato de George Floyd, a plena luz del día, pudo pasar desapercibido; especialmente debido a que el reporte policiaco inicial fue falsificado. Pero hubo testigos, y el terrible video que difundieron hizo que el mundo entero pudiera atestiguarlo.

Conforme la neblina de la cuarentena y el confinamiento comienza a levantarse, también hemos atestiguado el impacto desproporcionado que la COVID-19 ha tenido en las personas negras y de color, incluyendo a los inmigrantes y los pueblos indígenas de los Estados Unidos.

Nada de esto es nuevo, pero de alguna manera sí que lo es: como nunca antes, a pesar de los incontables actos de injusticia racial alrededor nuestro, ha sido obligado arrodillarnos, literal y metafóricamente, ante la innegable verdad de que el racismo endémico continúa cobrando una cuota penetrante, cruel y cotidiana en la vida de millones de personas.

También estamos dolorosamente conscientes del racismo sistémico y la discriminación que existe hacia las personas pertenecientes a las diversas comunidades originarias en México, donde la mayoría de nuestros programas de escritura se han llevado a cabo durante los últimos 18 años. Incluso ahora, mientras nos movilizamos vía internet, nuestras raíces en México hacen que este país no sólo sea nuestra casa virtual, sino nuestro verdadero hogar.

Under the Volcano surgió a la par de un compromiso con la diversidad y con el descubrimiento y la promoción de autorxs más allá de toda frontera. Como escritorxs y periodistas, nuestra misión es contar las historias que importan y crear obras que sirvan de testimonio, Seguiremos alentando la escritura dentro de un espectro amplio de estilos e inquietudes, y continuaremos dando la bienvenida a autorxs de orígenes diversas. Pero hoy reafirmamos nuestro compromiso con la conciencia de que las buenas intenciones ya no son suficientes.

“¿Qué le sucede al sueño diferido?”, se preguntó Langston Hughes. Sabemos la respuesta. Si las protestas de estas semanas, en las palabras de Martin Luther King, Jr. son “la voz de los que no son escuchados”, tenemos que empezar por escuchar.

Mirando hacia el futuro, con la asesoría de nuestro alumnado, profesorado y seguidores de las comunidades de color en Estados Unidos, a la par de nuestrxs patrocinadores y participantes en México, nos comprometemos a tomar medidas específicas para garantizar que todos nuestros programas representen plenamente a los grupos de escritorxs que viven y escriben en los países que amamos.

Actualizaremos esta declaración tan pronto como nos sea posible definir nuestros planes.


En solidaridad…